LA VIVENCIA DEL PASADO

11 junio, 2012

 

Uno de los apartados del libro La auténtica felicidad de Martin Seligman que me ha llamado la atención, por ir en contra de una creencia muy extendida, es el que trata sobre el peso del pasado en el futuro.

La opinión que afirma que el pasado determina el futuro está fundamentada en la aportación de grandes genios del pensamiento del siglo XIX como Darwin, Marx (Karl, no Groucho) y Freud.

Según Darwin somos el producto de la selección natural; de una larga serie de adaptaciones pasadas que nos proporcionan el éxito reproductivo presente y futuro.  Marx defendió un determinismo histórico en el que se desarrolla una lucha de clases que se saldará con la derrota del capitalismo. Freud, por su parte, afirmó que los sucesos psicológicos de nuestra vida están determinados por fuerzas de nuestro pasado. La infancia determina la personalidad adulta.

Actualmente es muy probable que el principal tema tratado en las sesiones de psicoterapia sea el evocar recuerdos de la infancia. En los traumas de la infancia y no en las decisiones erróneas o la falta de carácter (y su posible reeducación.)

Seligman afirma que los sucesos de la infancia están sobrevalorados. Constata que se ha invertido muchísimo dinero en estudios cuyo objetivo era corroborar la teoría de Freud. Y se han encontrado con que no influye tanto como cabría esperar. Muchos de los problemas que puedan aparecer en la infancia y la adolescencia, por causas de divorcio de los padres, la muerte de éstos, etc…, se desvanecen a medida que la persona madura. También hay que decir que hay personas y personas, pero lo que está claro para Seligman es que no es una creencia que deba ser tenida como dogma de fe.

Hace 60 años  no se tuvo en cuenta, por ejemplo, la influencia de la transmisión genética. Existen estudios que ponen en evidencia que los hijos adoptados se parecen más (en cuanto a carácter) a sus padres biológicos que a los adoptivos (que son los que los han educado). Los gemelos univitelinos que han sido criados por separado se parecen más en cuanto a autoritarismo, satisfacción laboral, inteligencia, depresión…  que los gemelos no idénticos criados juntos. Ningún evento de la infancia contribuye de forma significativa a determinar sus características.

Así pues, según Seligman, lo importante es ser conscientes de en qué medida consideramos que el pasado determina el futuro (y el presente). Si creemos que lo determina, estaremos aceptando un papel pasivo ante nuestra propia vida, y seremos incapaces de cambiar el rumbo de ésta. Sucumbiendo a una inercia desmotivadora y negativa, perfectamente evitable.

Para mí, el hecho de conocer esta perspectiva, los primeros sucesos del pasado ejercen poca o nula influencia en la etapa adulta de los seres humanos, resulta liberador. Tenemos la posibilidad y la responsabilidad de llenar nuestras vidas de un sentido positivo. Detectando nuestras fortalezas y poniéndolas en práctica a diario.

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2 comentarios to “LA VIVENCIA DEL PASADO”

  1. Fina said

    Creo que el pasado no determina enteramente el futuro, puesto que nosotros podemos actuar y modificarlo. Pero tampoco no es menos cierto que nuestros miedos, angustias y temores estan asociados a experiencias vividas en un pasado y condicionan, en medida e inevitablemente nuestro presente y futuro. Romper con esas experiencias pasadas y ser conscientes que todo puede variar si uno mismo comienza variando, es, creo yo, lo mas positivo y te permitirá crecer a modo personal. Nunca me ha gustado esa frase que dice “lo que tenga que ser será” Eso si es un pensamiento pasivo y derrotista. Dejar que el mundo, el destino o nuestros semejantes actuen para resolver o determinar algo, es una actitud cómoda y a la vez desganada.
    Todos somos un poco lo que hemos vivido. Intentar mejorar como el alumno que insiste y desea mejorar o superar la nota, esa seria tal vez la cuestión.
    Los recuerdos estan asociados al pasado, y mientras existen los recuerdos, existe el pasado, y mientras exista el pasado existirá la posibilidad o no de que marque el presente y el futuro. Somos nosotros los que decidimos si dejamos que el pasado sea protagonista del futuro.

    Saludos

    • Hola Fina

      Gracias por tu comentario.

      Todos tenemos un pasado y tenemos memoria. La clave está en el hecho del sentido que proporcionamos a la narrativa que hacemos de nosotros mismos. El aporte de Seligman me parece liberador en el sentido que rompe o nos proporciona la posibilidad de romper con un prejuicio o una idea irracional al estilo de Albert Ellis.

      Saludos.

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