RESPONDER REFORZANDO NUESTRA CREDIBILIDAD

16 diciembre, 2013

 

Fue ayer cuando me explicaron un suceso que sumó en la decisión de despedir a alguien de la empresa donde trabajaba. Y hoy lo quiero compartir con ustedes para que, si se ven en la misma situación, no caigan en el mismo error.

Como les digo, fue un motivo más de su despido no el único. El hecho en cuestión tuvo lugar durante la presentación de un nuevo producto. Y la persona en cuestión era el responsable de marketing del lanzamiento de ese producto. En un momento dado una de las personas asistentes le preguntó acerca de la competencia. A lo que el responsable del lanzamiento decidió salir por la tangente sin responder a la pregunta. Por supuesto la respuesta dada no fue aceptada y ocasionó que le volvieran a repetir la pregunta que le habían formulado. Y volvió a salirse por la tangente. Y a la tercera respondió: “conocer a la competencia no es importante, lo importante es que conozcas bien tu producto”. Pero la persona interesada en obtener esa información volvió a insistir… Finalmente se levantó el director y dirigiéndose al responsable de marketing le instó a que si no sabía la respuesta lo dijera claramente y se comprometiera a hacerle llegar la información a la persona que la requería lo antes posible. “Y ahora continuemos con la presentación del nuevo producto”, añadió.

El error que cometió fue precisamente ese. El no expresar con toda la tranquilidad del mundo que, en ese momento, no disponía de la información necesaria para responder a esa pregunta. Porque se había focalizado en el propio producto, por ejemplo. Pero que entendía que era una información necesaria para alguien que luego tenía  que venderlo y que se comprometía a hacerle llegar esa información lo antes posible. ¡Y ya está! ¡Así de sencillo!

Esa respuesta hubiera reforzado su credibilidad como profesional. ¿Por qué? Porque implica una actitud de humildad de autoconfianza, de proactividad y de respeto hacia los demás. Humildad porque reconoce que, en este momento, no dispone de esa información. De autoconfianza porque puede decirlo sin que le tiemble el pulso. Y si no le tiembla el pulso es porque puede obtener esa información. De proactividad y respeto hacia los demás porque reconoce la necesidad del otro y se compromete a satisfacer esa necesidad.

Y esta actitud de servicio, estas cualidades reunidas generan empatía. Y la empatía genera persuasión y hace que los demás nos tengan, como mínimo, respeto.

Si optamos por salirnos por la tangente una y otra vez, tal y como vemos hacer a la clase política continuamente, lo que estamos haciendo es enviar los siguientes mensajes sucesivamente:

–         No hemos entendido la pregunta,

–         Nuestra capacidad intelectual es limitada,

–         Estamos cuestionando la capacidad intelectual de nuestros interlocutores.

Si nos salimos por la tangente como estrategia, estamos enviando el mensaje de que, para nosotros, los demás son simples objetos. Seres a los que no les está permitido cuestionarse lo que decimos o hacemos. Pero no tener en cuenta que los seres humanos son seres emocionales inteligentes es el mayor error estratégico que podemos cometer en nuestras relaciones interpersonales. A cualquier nivel.

Si esta persona hubiera tenido claro esto, es probable que hoy en día conservara su trabajo. Aprendamos de este ejemplo para no cometer el mismo error.

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2 comentarios to “RESPONDER REFORZANDO NUESTRA CREDIBILIDAD”

  1. Antonio said

    Gracias por compartirlo Oscar. Un abrazo

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