COMPETENCIA COMUNICATIVA EN LA UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS

5 mayo, 2014

Este viernes pasado por la noche tuve la oportunidad de estar presente en un parte médico de la  unidad de cuidados intensivos a un familiar mío sobre el estado de salud de su pareja.

La doctora encargada del parte vino hacia nosotros y con una sonrisa preguntó: “¿familiares de…?”  Ese detalle hizo que se me abriera el cielo a mí y, sobretodo, a mi angustiado familiar. Seguidamente nos hizo pasar a un despacho  y  nos invitó a sentarnos. Explicó con un lenguaje claro y un tono tranquilizador  lo que le estaban haciendo y como respondía la paciente. Nos comunicó que la situación en la que se encontraba era de riesgo pero que confiaba en que se fuera estabilizando. Una vez concluido el parte nos animó a que le hiciéramos preguntas. Y  las respondió amablemente, transmitiendo la sensación de que tenía todo el tiempo del mundo para nosotros. Una vez satisfecha nuestra incertidumbre, animó a mi familiar para que se marchara a casa a descansar hasta el horario de visita al día siguiente. Y añadió cariñosamente: “descansa porque  vas a  tener que estar fuerte dentro de un par de días para cuando suba a planta”.

El domingo por la mañana tuve la oportunidad de estar presente en la visita que tres médicos realizaron a la pareja de mi familiar en su  habitación de la  unidad de cuidados intensivos. Cuando entraron nos saludaron mirándonos a los ojos y una sonrisa en la boca y se presentaron. Seguidamente rodearon a la paciente encamada y comprobaron el estado en el que se encontraba mientras le hacían preguntas. Su manera de manipularla y de interrogarla más que correcto daba la sensación que les unía cierta amistad. Al acabar el chequeo respondieron a las preguntas que la paciente tenía con un tono amable y sin prisas. La animaron a que tuviera un poco de paciencia y le transmitieron la idea de que valía la pena estar uno o dos días más en la unidad y pasar a planta con todas las garantías de acabar la recuperación de manera exitosa.

Para mí está claro que el personal sanitario recibe formación en comunicación para pacientes y familiares de pacientes que están en este tipo de unidades. Y creo que todo lo que les puedan haber enseñado se resume en una idea muy simple: ponerse en el lugar del otro.

Todo se reduce a esto. A ser conscientes de que la manera cómo interactúan con pacientes y familiares, tanto a nivel verbal como no verbal, tiene consecuencias en su sufrimiento. Por eso creo que estos profesionales en concreto se paran a pensar cómo les gustaría ser tratados en el caso de estar en la situación del otro, antes de entrar en una habitación a pasar visita.

Creo que el 90% de los conflictos y malestares interpersonales desaparecerían en todos los ámbitos con este hábito. Pongámoslo en práctica y comprobemos sus consecuencias.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: